El fuego  

Mateo Flecha
Juan del Encina
Juan Vázquez
Diego Ortiz
Antonio de Rivera

El fuego
Eduardo Notrica, director de orquesta
Cecilia Knutsen, viola da gamba, violín
Sara Perl, viola da gamba
Josué Menendez, corneto
Catrin Couper, sacabuche
Frank Schpichholz, guitarra barocca
Laura Mendy, clave
Sara Hahn, castañuelas
Inés Villanueva, voz
Cecilia Arellano, voz
Paula Quiroga, voz
Catrin Fischer, voz
Lloica Czakisr, voz
Sylvia Mertch, voz
Nico Eckert, voz
Tobias Mueller-Kopp, voz
Michael Ziegler, voz
Música de la Corte

VOL BL 703

Precio por un CD : 9.90 €


Escuchar todas las pistas :

Pista, Título Escuchar Caddie
Anonimo
01. Intro/Pase el agoa (0:30) 0.49
Mateo Flecha
02. El fuego (18:37) 0.49
Anonimo
03. Folia I - II (3:37) 0.49
Juan Vázquez
04. Dexa ya tu soledad (3:39) 0.49
Diego Ortiz
05. Recercada VIII-IV (3:31) 0.49
Anonimo
06. Pase el agoa (1:23) 0.49
Juan del Encina
07. Cucu, cucu (1:58) 0.49
Antonio de Rivera
08. Romanza española (1:52) 0.49
Diego Ortiz
09. Recercada I-II (4:27) 0.49
Mateo Flecha
10. Teresica hermana (2:17) 0.49
Anonimo
11. Al alba venid (3:11) 0.49
Anonimo
12. Corten espadas afiladas (2:42) 0.49
Juan del Encina
13. Triste España sin ventura (3:08) 0.49

Duración total 51:00

"El tañer con el cantar, concordes en alabar." Mateo Flecha.

La vida musical en España durante el siglo XVI estuvo eminentemente ligada a la producción en las capillas religiosas -en especial la de la Corte-, instituciones donde la música ocupaba un lugar insustituible. El repertorio ejecutado en las capillas y en los salones de las casas señoriales de la alta sociedad del siglo XVI, con razón conocido como el Siglo de Oro, se conserva en recopilaciones llamadas cancioneros. El presente trabajo se ocupa especialmente de polifonía profana con texto castellano. La cantidad de cancioneros profanos conocidos, contrasta sin embargo con el inmenso repertorio conservado de polifonía sacra. Es un hecho que los compositores del 1500 tuvieron más afinidad con la polifonía religiosa y que algunos -como Victoria o Morales- dedicaron su arte exclusivamente al repertorio sacro. Se cree que la falta de una imprenta musical española y de mecenas dadivosos que incentivaran la creación, dificultaron el desarrollo y la difusión de la música profana.

“El músico contempla en la especulación de la música.” Juan del Encina.

Los compositores más destacados que se incluyen en este disco son, en orden cronológico, Juan del Encina, Mateo Flecha, Juan Vazquez y Diego Ortíz El controvertido Juan del Encina (1468-1529) fue poeta, dramaturgo y compositor. Practicó un interesante estilo nacional español, desarrollándolo du-rante el reinado de los Reyes Católicos (1474-1516). La mayoría de sus obras se encuentran en el Cancionero Musical de Palacio, editado originalmente por Barbieri (Madrid,1890). La producción de Juan del Encina es de principal importancia para la historia de la música profana y del teatro musical español. Sin embargo, no compuso música religiosa al no haber estado adscripto a ninguna capilla eclesiástica. Cultivó distintos géneros poéticos y fue sensibile a las preferencias estéticas del momento, pero fue en la canción cortesana, los romances y los villancicos de inspiración popular en donde Juan del Encina alcanzò su mejor lirismo, concertando lo erudito con lo popular como ninguno de sus contemporáneos.

Trece años más joven que Juan del Encina, Mateo Flecha (1481-1553)estuvo vinculado primeramente a la corte del Duque de Calabria donde conquistó su fama decompositor de ensaladas. Por ello parte de sus obras integran el Cancionero del Duque de Calabria (Venecia, 1556). Posteriormente, Mateo Flecha perteneció al entorno de Felipe II (1527-1611), al estar adscripto a la capilla de las hijas del emperador. Las ensaladas de Mateo Flecha nos llegaron gracias a la tarea de su sobrino músico, Mateo Flecha el Joven, quien las publicó en Praga en 1581.

El extremeño Juan Vázquez (1510-1560) consiguió darle a la polifonía profana una elegante sensillez expresiva, trabajando también sobre melodías populares. Transformó la antigua forma del villancico en un "madrigal castellano", tomando como modelo los madrigales italianos. Años antes de la publicación de su Recopilación de Sonetos y Villancicos a quatro y cinco, (Sevilla, 1560), su música fue ampliamente difundida en los libros para vihuela de Bermudo y Valderrábano. Compositor también de música religiosa, sirvió siempre en casas señoriales de Andalucía.

Para concluir, Diego Ortiz (1510-1570) es el principal representante de la música instrumental de nuestra actual producción. En su Trattado de Glossa sobre Clausulas y otros generos de puntos en la Musica de Violones (Roma, 1553) especula acerca del arte de la glosa (variación ornamental) sobre un diseño melódico cadencial. En el libro incluye las Recercadas, donde enseña a discantar la vihuela de arco (viola da gamba), proponiendo una serie armónica simple sobre la que se desarrollan virtuosas ornamentaciones.

“La letra es el anima de cualquier compostura.” Miguel de Fuenllana

De las formas musicales vocales reflejadas en este trabajo, se puede destacar al villancico uno de los géneros literario-musicales más difundidos en España entre los siglos XV al XVII. Derivado del "virolai" medieval y practicado ya en las Cantigas de Santa Maria de Alfonso el Sabio, su singularidad consiste en la alternancia y recurrencia entre las estrofas y un estribillo, construidos ambos con un mismo motivo rítmico-melódico. Los textos de los villancicos hacen alusiones al amor cortesano y la desventura (Al alba venid), los temas jocosos (Cucu, cucu) y hechos contemporáneos o cotidianos (Pase el agoa). En muchos de los cancioneros el índice considera a todas las composiciones villancicos confundiéndolas con canciones. Estos géneros están emparentados a partir de una estructura formal en común. Sin embargo, la canción (Dexa ya tu soledad), difiere en el número de versos, en la temática tratada y en la utilización de recursos expresivos como la repetición de la frase temática en imitaciones fragmentarias o la utilización de un cantus firmus. A medida que avanzamos en el tiempo los límites entre ambas formas se van confundiendo. El romance, muy de moda en el siglo XV aunque se encuentren ejemplos durante el siglo XVI, es un largo poema narrativo musicalizado en cuatro versos con frases musicales distintas entre sí, donde a cada sílaba le corresponde una nota (Romanza española). Hay menor fascinación formal al ser una estructura reiterativi ya que responde a la necesidad de resaltar el significado del texto. La larga tradición de musicalizar poemas narrativos es una de las contribuciones españolas al actual conocimiento de la europa medieval. El embellecimiento y ornamentación era común en la interpretación de los romances, siendo muy probable que el ejecutante, cantor o instrumentistas glosara en especial las cadencias(Triste España sin ventura).

Las Ensaladas (El Fuego),-como su nombre lo indica- son una mezcla de diversos ingredientes. Sebastián de Covarrubias escribe en 1611: "porque en la ensalada echan muchas yerbas diferentes, carnes saladas, pescados, azeytunas (…) llamaron ensaladas un género de canciones que tienen diversos metros (…) y tenemos de los autores antiguos muchas y muy buenas, como el molino, la bomba, el fuego, la jsuta, etc." Su particular estructura está definida por el uso de distintas métricas, la alternancia de texturas polifónicas y homofónicas, el uso de idiomas diferentes y, especialmente, por la superposición de formas profanas y religiosas en una misma obra (Corten espadas afiladas). Es otro de los géneros eminentemente españoles, basado en canciones populares de la época, y su texto presenta temática navideña narrada a través de alegorías morales.